El daño renal por diabetes, también conocido como nefropatía diabética, es una de las principales causas de enfermedad renal crónica. Se produce cuando los niveles elevados de glucosa en sangre afectan progresivamente los riñones.
La atención se centra en un análisis completo del estado metabólico del paciente, control de la glucosa y evaluación de la función renal. Se diseñan estrategias personalizadas que combinan tratamiento médico, alimentación y cambios en los hábitos diarios.
El objetivo es prevenir la progresión de la enfermedad, reducir complicaciones y mantener una función renal estable a largo plazo mediante un seguimiento estructurado y continuo.