Los quistes renales son sacos llenos de líquido que se forman en los riñones. En la mayoría de los casos son benignos, pero requieren evaluación para descartar complicaciones o crecimiento anormal.
La atención incluye diagnóstico mediante estudios de imagen, análisis clínico y seguimiento según el tipo de quiste y su comportamiento. Se determina si requieren control periódico o tratamiento específico.
El objetivo es garantizar un manejo seguro, prevenir complicaciones y mantener la función renal en condiciones óptimas.